
Hemos iniciado el tiempo de Cuaresma con la celebración del Miércoles de Ceniza, un momento significativo que marca el comienzo de un camino de reflexión, conversión y renovación espiritual para toda la comunidad cristiana.
Por la mañana, compartimos una emotiva celebración junto a los alumnos y la comunidad educativa del Colegio Santa Rosa. Fue un encuentro sencillo pero lleno de sentido, en el que los más jóvenes pudieron vivir el significado de este día y comenzar la Cuaresma con un corazón abierto al cambio y al crecimiento personal.
Por la tarde, la comunidad parroquial se reunió nuevamente para celebrar de manera comunitaria la imposición de la ceniza. Fue un momento de oración y recogimiento que nos invitó a mirar nuestro interior y a renovar nuestro compromiso de fe.
Así comenzamos este tiempo de gracia: una nueva oportunidad para reencontrarnos con el Señor, con los demás y también con nosotros mismos. La Cuaresma nos invita a recorrer un camino de conversión, es decir, a buscar la mejor versión de cada uno de nosotros, dejando que Dios transforme nuestro corazón.
Que este camino cuaresmal nos ayude a crecer en la fe, la esperanza y el amor, preparándonos para vivir con alegría la Pascua.
