
El pasado 1 de marzo, tras la misa de las 12:00 horas, la comunidad parroquial volvió a vivir el espacio de “Aperitivo y encuentro”, una iniciativa que sigue dando frutos de acogida, cercanía e integración entre quienes participan en la vida de la parroquia.
Numerosas personas que asistieron a la celebración se sumaron posteriormente a este momento de convivencia, que permitió compartir un tiempo sencillo de diálogo y encuentro entre los miembros de la comunidad.
Durante el aperitivo, varias personas que habitualmente participan en la misa mostraron interés en conocer e integrarse en distintos grupos parroquiales. Este espacio, abierto a todos, se ha convertido en una oportunidad para conocernos mejor, fortalecer los lazos comunitarios y descubrir distintas formas de participar en la vida parroquial.
Desde la parroquia se agradece especialmente la dedicación y el trabajo del equipo de acogida, que hace posible este momento de encuentro y fraternidad, ayudando a que cada persona se sienta bienvenida y parte de la comunidad.
Porque la parroquia es casa de todos, y espacios como este ayudan a seguir construyendo una comunidad viva y participativa.