Comunidad viva, parroquia evangelizadora
Cáritas Parroquial presenta el primer capítulo de «Fratelli tutti»

Cáritas Parroquial presenta el primer capítulo de «Fratelli tutti»

CAPÍTULO I: LAS SOMBRAS DE UN MUNDO CERRADO

El espíritu de San Francisco de Asís y su opción por los empobrecidos y marginados de la sociedad desde la dimensión universal del amor fraterno impulsa la reflexión de la encíclica Fratelli tutti, y son la clave para su interpretación, pues como cristianos “no podemos vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie se quede a un costado de la vida”.

El primer capítulo, “Las sombras de un mundo cerrado”, está dedicado a analizar las tendencias del mundo actual que no favorecen la fraternidad. Un mundo globalizado donde “la política se vuelve cada vez más frágil frente a los poderes económicos y transnacionales que aplican el divide y vencerás” y en el que las grandes palabras (democracia, libertad, justicia) son “desfiguradas para utilizarlas como instrumentos de dominación, como títulos vacíos de contenido que pueden servir para justificar cualquier acción”. El papa Francisco constata que los derechos humanos no son suficientemente universales, persistiendo numerosas formas de injusticia alimentadas “por un modelo económico basado en las ganancias, que no duda en explotar, descartar e incluso matar a las personas. Subraya que impera una indiferencia cómoda y fría y un cinismo basado en el olvido de que estamos todos en el mismo barco y en la ilusión engañosa de que podemos ser todopoderosos, y pone el dedo en la llaga cuando afirma que “si no logramos recuperar la pasión compartida por una comunidad de pertenencia y solidaridad a la cual destinar tiempo, esfuerzo y bienes (…) el sálvese quien pueda se traducirá rápidamente en el todos contra todos”. Ante esta gravísima situación, el capítulo termina reivindicando la esperanza que se funda en dos razones: la primera, en que “Dios sigue derramando en la humanidad semillas de bien”, y la segunda, en que en lo profundo del ser humano existe “una sed, un anhelo de plenitud, de vida lograda (…) que eleva el espíritu más allá de la comodidad personal (…) para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna”.

Como resumen de todo el capítulo, hemos colocado junto al cartel dos frases que nos han parecido significativas y que os animamos a leer y a utilizarlas para la reflexión y la oración esta semana.