
CAPÍTULO VI: DIÁLOGO Y AMISTAD SOCIAL
En este Domingo de Pentecostés en el que celebramos que el Dios de la Vida se hace presente en nosotros y nos alienta a construir su Reino de Amor anclados en la fuerza de su Espíritu, nos acercamos al capítulo VI de la encíclica Fratelli tutti, que lleva por título “Diálogo y Amistad Social”.
Frente a una sociedad en la que imperan la crispación y la confrontación frente al que piensa diferente, nuestro hermano Francisco nos invita a vivir la amabilidad haciendo vida la cultura del encuentro, constituida en estilo de vida, pasión y deseo.
El papa argumenta que para construir la cultura de la fraternidad se hace imprescindible un diálogo auténtico, que respete el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos. Un diálogo que, sin embargo, no puede aceptar el relativismo porque hay que respetar en toda situación la dignidad ajena.
En el arte de construir una cultura del encuentro, Francisco nos invita a que nuestra vida colabore a conformar una sociedad poliédrica, dando lugar a un pacto social donde las diferencias conviven completándose, enriqueciéndose e iluminándose recíprocamente, aunque esto conlleve discusiones y prevenciones. Y hace hincapié en la necesidad de que en este diálogo recíproco los empobrecidos y los descartados de la sociedad deben ser escuchados y sus puntos de vista tenidos en cuenta.