Comunidad viva, parroquia evangelizadora
Párroco y adscrito se presentan formalmente a la comunidad parroquial

Párroco y adscrito se presentan formalmente a la comunidad parroquial

La comunidad parroquial de Santa Rosa de Lima acogió con alegría el pasado 27 de agosto a su nuevo párroco Antonio Castilla. La celebración eucarística conocida como «Toma de posesión» estuvo presidida por Juan Manuel Ortiz, vicario episcopal y rector del Seminario Diocesano. Entre los signos propios de esta misa tan significativa, destacaron además las palabras de José Emilio Cabra, que se incorporó como sacerdote adscrito, y de Jesús Corral, que finalizó su etapa como vicario parroquial.


Homilía pronunciada por Juan Manuel Ortiz Palomo
Domingo XXII del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Queridos hermanos:

Un domingo más, el evangelio, viene a cuestionar nuestras escalas de valores y a revisar nuestras prioridades vitales. Jesús desde la cercanía de su Encarnación abre un espacio para evangelizar, para que el evangelio se haga carne en las actitudes de cada día, esas que en verdad definen nuestras vidas.

Ahí destaca la humildad. Aunque vemos que va unida a la soberbia. Ambas son algo así como el trigo y la cizaña, dos realidades que crecen juntas en el camino de la vida de las personas, y ante las cuales la inspiración que recibimos los cristianos nos invita a darle primacía a la humildad, pues es necesario hacerse pequeño ante la grandeza con la que Dios actúa en la vida de cada día. Actuar desinteresadamente, con generosidad, requiere humildad, sencillez de vida y amplitud de miras.

En cambio, las personas encerradas en sus ideas serán siempre soberbias y engreídas, pues siempre creerán que es más importante defender sus propios intereses mezquinos que el bien de todos, especialmente el de los más pobres, excluidos y abandonados.

En el evangelio nos habla Jesús de un banquete y de los puestos de honor. Pero hay muchas formas de buscar pedestales y lugares de honor. Unos buscados y otros que se nos presentan sin darnos cuenta. Por eso debemos tener mucho cuidado con las divisiones que nacen en esas realidades. Sobre todo cuando hablamos de una comunidad cristiana, de una parroquia como es vuestro caso.

En la semana en que habéis celebrado la fiesta de vuestra santa titular, de la primera santa canonizada en el nuevo mundo, vuestra parroquia vive un momento importante, la toma de posesión de vuestro nuevo párroco. Pues aunque Antonio Castilla ya lleva dos años entre vosotros, primero ayudando a Miguel en las tareas parroquiales y luego gestionando las tareas parroquiales del día a día ante el agravamiento de su enfermedad y su muerte, no es hasta esta tarde en la que va a tomar posesión como párroco.

Muchas cosas Antonio son necesarias para desarrollar bien tu labor de pastor en una parroquia, bien lo sabes. Aunque como hoy el Señor insiste en la humildad, tómalo en cuenta. Aunque conociéndote seguro que ya lo has hecho en estos dos años de presencia en esta parroquia.

El tomar posesión como párroco quiere darte/daros estabilidad, para que esos proyectos a los que te has sumado y los que han salido como nuevos en estos cursos sigan adelante dinamizando a esta comunidad parroquial, esta feligresía que tiene su centro en esta parroquia que toda Málaga conoce, al ser vecina del Hospital Regional.

Ánimo con ello Antonio. Pero no estás solo. Tienes una comunidad parroquial que te quiere y que quiere ayudarte a hacer todo eso realidad. Y también la ayuda de unos compañeros.

Ayer conocíamos la noticia que don Jesús Corral, después de su presencia entre vosotros en este curso, deja esta parroquia para seguir prestando su ayuda en otra parroquia de nuestra capital. D. Jesús gracias por su labor y por su ayuda aquí en esta parroquia. Y gracias por seguir ayudando haciendo presente al Señor en su nuevo destino.

Pero Antonio no te quedas solo. José Emilio, bienvenido a esta nueva comunidad. Es cierto que este verano se han acumulado tus nombramientos. Espero que el Señor te ayude a repartir bien tu tiempo y tu trabajo, pues todos ellos son importantes: Ayudar aquí a Antonio y a la parroquia a seguir creciendo. Seguir con tu labor docente, esa labor que no se ve pero a la que tanto tiempo y dedicación necesita.

Además ahora coordinando la escuela de Teología y sus distintos centros repartidos por toda la diócesis. Y sobre todo tu reto con la vecina parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, donde todo está por hacer. Espero que tu buen hacer y tu dedicación haga realidad ese sueño de ver surgir y crecer esa comunidad parroquial vecina.

No me alargo más y si os parece, en la acción de gracias nos gustaría escucharos a los tres. Pero para no alargarnos, vamos a continuar con la Eucaristía poniendo vuestra vida y la de esta comunidad como ofrenda agradable al Señor.

Que Él os bendiga y os ayude a hacerlo, a hacer lo que el Señor nos va diciendo cada día.

Que así sea.