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Manos Unidas: Compartir es nuestra mayor riqueza

Manos Unidas: Compartir es nuestra mayor riqueza

El 9 de febrero es el día central de la Campaña LXVI contra el Hambre de Manos Unidas que tiene como lema “Compartir es nuestra mayor riqueza”. Las colectas de este domingo se destinan, de forma especial, a los proyectos de desarrollo que Manos Unidas pone en marcha en los países más necesitados de todo el mundo.

Vivimos en un mundo marcado por la desigualdad y la cultura del descarte. Según los datos que ofrece Manos Unidas, 700 millones de personas sobreviven con menos de dos dólares al día y más de 783 millones pasan hambre. 

La cultura del descarte surge de la indiferencia global. En esta cultura, las personas se centran sólo en sus propios intereses, ignorando el bienestar de los demás. La prosperidad compartida pone a las personas, especialmente a las más pobres y excluidas, en el centro de la economía y las políticas sociales. Se basa en la justicia y la solidaridad. 

Como dice el papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti: «es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. Es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y de vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales. En enfrentar los destructores efectos del imperio del dinero».

Desde Manos Unidas se suman a la propuesta del Papa en la promoción de la «Economía de Francisco» con la que nos invita a superar la cultura del descarte y situar el compartir en el centro de nuestras vidas. Para eso, animan a todos a sumarse a algunos compromisos concretos:

  1. Toma conciencia de la situación de pobreza, hambre y desigualdad a la que se enfrentan miles de millones de personas en el mundo.
  2. Acércate a la propuesta del Papa «la Economía de Francisco».
  3. Comparte con otras personas tus inquietudes sobre la posibilidad de una economía más inclusiva y respetuosa con las personas y el planeta.
  4. Apoya las iniciativas de economía social como el comercio justo.
  5. Párate a pensar sobre tu estilo de vida, quizás puede ser más solidario.
  6. Practica el compartir como forma de vida.
  7. Disfruta y comparte todos los bienes que recibimos gratuitamente, como el sol, la naturaleza, la belleza.
  8. Apoya con tu consumo a los pequeños negocios y a la producción de cercanía respetuosa con el medioambiente.
  9. No despilfarres, comparte.
  10. Cuida los recursos que son escasos como el agua, para que puedan llegar a todas las personas en todas partes. 
  11. Comprométete a vivir una conversión ecológica desde la sobriedad, para frenar el consumismo que nos absorbe y descarta a miles de seres humanos.
  12. Deja por un momento el móvil, la tablet o las redes sociales y comprométete a dedicar ese tiempo a los que están solos o no cuentan para la sociedad; comparte con ellos tu tiempo, tu escucha, tu comprensión.