
En la mañana del sábado 2 de diciembre celebramos en nuestra parroquia un retiro para prepararnos en este camino de adviento que comenzamos estos días.
Iniciamos la mañana con una oración compartida, donde pusimos en manos de Dios este tiempo de esperanza en el que Dios viene.
Posteriormente, nuestro párroco José Luis Munilla nos ofreció algunas claves para vivir este tiempo en el contexto que nos ha tocado vivir. Como dice reiteradamente el papa Francisco nos enfrentamos a un cambio de época, o en las palabras que nos ha desarrollado nuestro párroco vivimos en un mundo VICA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo).
Partiendo de que «todo tiene su tiempo bajo el sol» (Eclesiastés), ante este mundo VICA, estamos llamamos a ofrecer una alternativa de Compromiso, Confianza, Sencillez y Honestidad.


También nos ayudó a reflexionar en base al dibujo que recoge nuestro lema de este curso: «Nos une el corazón», y es que todos somos un pequeño trozo de esa vidriera, todos tenemos nuestro lugar: colores, tamaños, formas diferentes, pero todas necesarias para formar una comunidad a la que une Jesús.
Posteriormente en el templo, tuvimos un tiempo individual para ponernos delante del Señor y preguntarnos qué parte de la vidriera somos y cómo Dios hace de pequeños y diversos cristales una vidriera preciosa de mucho colorido.


Una llamada a vivir este tiempo de adviento con esperanza. Ante un mundo que ofrece muchas sombras, pero donde hay una esperanza que nos inunda y nos fortalece en nuestra vida diaria. Un mundo donde nace la Esperanza. Y donde nosotros somos testigos de una luz, Jesús, que viene a cambiarnos el corazón.
¡¡Feliz Adviento!!

